Dijisteis ser los dueños
del sueño y del perdón,
jurasteis protegernos
contra la incomprensión.
Seguimos vuestros pasos
sin una explicación.
No la necesitamos,
érais la salvación.

Vagabundos satisfechos
ante una pobreza hostil,
sombras desgarradas
ante un duelo sin fin.
Susurros y llantos
destinados a morir,
lagartos y hadas
ante un duelo sin fin.

Escupiendo dolor,
desnudando frialdad.
Sumergidos en un abismo
de ansiedad
conseguimos perder
esa angustia letal
que adornaba nuestra sed
contra la voluntad.

Cegamos nuestros ojos
con sangre por honor
y era todo mentira,
Dios nos abandonó.
Pero tuvimos suerte:
Satán nos recogió.
Cogidos de su mano
pisamos vuestro sol.

Duración: 2:35
Letra: Vicente Garrido
Música: AntikraciA