El brillo
de un cigarro en un rincón
ilumina
una mueca de dolor.
Se oyen risas
y voces de cristal
pero sabes que aquí no van a entrar.

Estás sola, como siempre,
estás más sola que nunca.
Ahora que no quieres verme,
ahora que no tienes dudas.

Tú juegas, yo miro,
tú piensas, yo aprendo.
Tú hablas, no escucho,
tú duermes, yo vuelo.
Tú sueñas, yo muero.

Si algo te quema
será el Sol.
No busques las rojas
lunas del perdón.
Y si alguien te espera
voy a ser yo.
Y es que aunque no quiera
no tengo elección.

Cambiaste
sin pensarlo de canción
y olvidaste
el ritmo de los dos.
Se escuchan guitarras de cristal;
estribillos de vida en soledad.

Estás sola, como siempre,
estás más sola que nunca.
Ahora que ya no me quieres,
ahora que soy tu tortura.

Duración: 3:07
Letra: Vicente Garrido
Música: AntikraciA